Charlando en una noche de copas (que son mucho más productivas que las sin copas), en el momento en que dejas las risas sin sentido, y las miradas perdidas para dar paso al cientista político, filósofo, sociólogo, psicólogo que hay en cada uno de nosotr@s, surgen reflexiones dignas de compartir. Y en esta ocasión quisiera referirme a las “apariencias”.
¿Por qué vivimos añorando lo que no tenemos?, ¿eres verdaderamente mejor dependiendo del lugar en que vives?, ¿o el apellido que tengas?.
¿Por qué tenemos que aprender inglés cuando viene un gringo, y no dejarlo a él que aprenda un poco de español?, ¿por qué los “capos” están en el extranjero?. Como dice Coco Legrand: “¿pa’ qué traen weones de otro país, si en Chile weones hay”. Dejando de lado la broma, refleja muy bien la visión de país que tenemos tan arraigada; porque aquí en Chilito lindo hay gente capaz, gente tremendamente talentosa, que se cansa de buscar apoyo, y terminan yéndose a otros lugares (nada de tontos estos países acogedores) donde el vil dinero sobra y las mentes brillantes faltan.
Nada más y hablar de fútbol (del cual soy amante incondicional), bien dice el señor Gerardo Peluso: “La prensa, el marketing, ellos tienen un espectáculo que está montado, el material humano se lo da uno y ellos nos pagan con grandes cifras cuando venden los partidos por televisión. La calidad es Ronaldinho, Kaká, Messi, Ronaldo”.
La calidad está aquí, cerquita, se apellida Antilef, González, Pérez, vive en Hualpén, San Pedro, La Legua, Concepción, Lolol y necesita tanto de una mano, que es triste siquiera pensar todo lo que nos hemos perdido.
Ante la discriminación apuesto por la justicia más que por la equidad.
Es muy añejo este debate, lo sé, pero si cambiásemos un poquito, si tan sólo nos jugáramos por Chile, seguramente ganaría “el más mejor” .
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